Anhela
Al extenso y lúcido mar de blandas y angelicales salpicaduras,
un entorno pulcro, descompuesto por las
complejas miradas, salidas de sus entrañas dirigía, esfumadas
culpa de la galerna.
Pensamientos nítidos sobre las piezas que una vez
formaron su rompecabezas y que por culpa
de su desvalorización y dejadez fue perdiendo una a una,
rompiendo así este juego que tanto costó construir.

¿Eres tu de peque? Vaya ojazos tenías ya...
ResponderEliminarSi soy yo! y si que los tenía! jeje
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