lunes, 4 de julio de 2011

La senda  


 Del lúcido y placentero sueño despertó; 
una mano tendida hacia el asombro le ocasionó,
¿Ayuda me brindas? ¿o mera malicia es?


"Nadie serás sin las hojas de la sabiduría"
las masas decían, 
perplejo quedabase ¡el ya existía! 
¡A la fortuna querían!
de fortuna carecía, le sobraba valentia 
y magia, el decía.
¡Que escándalo! cuando alguien cruza 
la línea del engaño. Valor tuvo al situarse 
al otro lado; 
a nadie dejaba indiferente y 
solo los carentes de luces, 
alaridos estridentes por siempre.


 La magia se perdía, 
perdida estaba, 
solo otorgada a mentes claras;
algunos con mejores
trucos que otros... 
¡Pero si todos somos magia!
privilegio o simplemente desprecio
para estos o aquellos.


 Perdido y atado, 
a causa del mundo de los descaros, 
donde sin oro la vida te la arranca.
Apenas plata, sobra la magia y le ayuda la calma
Deslumbrante Sol en la noche.

 Sol en la noche,
como aliada su destello,
prometiendole veracidad,
evitando sombras en plena lucidez.

 Verdades ficticias,
ahogadas en el lugar donde 
los sentimientos flotan,
causantes del abatimiento 
de la fortaleza en cenizas,
y dejando todo sellado.


¿Mi aleteo de pestañas percibís? 
¡Decidme que el Sol en ellos contemplais!
¡Disculpad!, mi silueta solo observo.


 Dificultuoso descifrar una mirada,
al igual que sabio y admirable,
concedido a locos de remate.
Melancolía


 Tumulto de simpatizantes
sedientos de melancolía,
acompañados de elixires y
aguardando lo supremo.


 Miradas infinitas en escena,
boquiabiertos a tal festín de armonía,
embriaguez de perfección a
tales semejantes.


 Cajas acariciadas con furia,
soplos impecables que humedecen celdas de bronce,
tiras de nylon hondean la melancolía,
 acompañados de su camarada,
deslúcidos clamores a todo el que lo oye.